Cavafis: El erotismo como nostalgia

Costandinos Cavafis nació en Alejandría poco después de la segunda mitad del siglo XIX. Hijo de padre comerciante y de madre de familia aristocrática escribió una poesía rotundamente alejada de los tópicos literarios de este periodo, cuando sus coetáneos componían a la sombra de un nacionalismo y romanticismo que rescataba los autores antiguos. Cavafis fue un innovador, sin embargo, nunca se apreciaron sus aportes hasta después de su muerte, ya que nunca se relacionó con los círculos literarios de la época. Cavafis fue un autor extraterritorial cuya primera lengua fue el inglés, pero su refugio primordial fue la lengua griega. Cavafis, de orientación homosexual, escribió una poesía que va más allá del género y que lo convierte no sólo en un autor que representa la complejidad de los sentimientos humanos, sino también, en uno de los poetas eróticos más trascendentales.

Cavafis representa un puente entre esa antigüedad griega y alejandrina, con la que se siente identificado, y la modernidad con que expresa su propia sensibilidad. Una sensibilidad sin adornos, sin ninguna clase de florituras y artificios. En sus palabras encontramos levedad, sencillez, no imágenes complejas. La única posibilidad de plasmar una circunstancia es solamente gracias al lenguaje mismo, lenguaje que está sometido al tema principal de su poesía: El transcurrir del tiempo. Ese transcurrir del tiempo se define en el choque entre presente y pasado, entre momento y recuerdo, es en esta dicotomía donde oscila la fuerza de su erotismo, un erotismo contenido en la figura del cuerpo.

VUELVE
(1912)

Vuelve muchas veces y tómame,
sensación amada, vuelve y tómame—
cuando el recuerdo del cuerpo despierta
y un viejo deseo recorre la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
y sienten las manos como si de nuevo palparan.
Vuelve muchas veces y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan…

Aquí el cuerpo tiene memoria, en él se acumulan multitud de recuerdos, de experiencias sensoriales. El cuerpo tiene el poder de transportar al pasado y atesora en él todo lo transcurrido. En ese cuerpo no hay olvido, y el presente no puede fabricarlo, por eso se produce el fenómeno de la nostalgia, de la añoranza.

RECUERDA, CUERPO…
(1918)

Recuerda, cuerpo, no solo cuanto se te amo,
no sólo los lechos donde estuviste echado,
mas también aquellos deseos que, por ti,
en miradas brillaron claramente
y en la voz se estremecieron — y que un
obstáculo fortuito los frustró.

Ahora que todo se halla en el pasado,
parece casi que a los deseos
aquellos te hubieras entregado — como brillaban,
recuerda, en los ojos que te miraban;
cómo en la voz por ti se estremecían, recuerda, cuerpo.

Es inevitable que exista la nostalgia, que un hálito de ella recorra cada línea. Pero esa melancolía no le arrebata a esos versos la fuerza de la entrega, el deseo, el arrebato, el abismo y el placer…

UNA NOCHE
(1915)

Era pobre y sórdida la alcoba,
escondida encima de la equívoca taberna.
Desde la ventana se veía el callejón
sucio y estrecho. De abajo
subían las voces de unos obreros
que jugando a las cartas mataban el tiempo.

Y allí, en una cama mísera y vulgar
poseí el cuerpo del amor, poseí los labios
sensuales y sonrosados por el vino—
sonrosados de tanto vino que incluso ahora,
cuando escribo, después de tantos años,
en mi casa solitaria, vuelvo a embriagarme.

El cuerpo juvenil es receptáculo de sensaciones y es la fragua de los deseos. Lo es de una manera tan profunda que, en la vejez, ese cuerpo que, alguna vez estuvo sumergido en el pasado, aún puede rememorar y extasiarse, “embriagarse” en la experiencia de la posesión. El cuerpo de la vejez solamente se encarga de recordar, ya no es un cuerpo que arde en apetitos o que recibe caricias, es el cuerpo que naufraga en la nostalgia, es el cuerpo que vive del dolor que queda tras un goce que hubiera deseado infinito.

Cavafis es uno de tantos autores que celebra la belleza, que está entregado a la estética del cuerpo, que intenta delinearlo con una atmósfera y un escenario conveniente para su exaltación.

Bibliografía:

Cavafis, C. P. Poesía completa. Madrid: Alianza, 1982.
Lidell, Robert. Kavafis, una biografía crítica. Barcelona: Ultramar, 1980.

Hans Medrano

Bogotá (1986). Profesional en Estudios Literarios, Universidad Nacional de Colombia. Poeta y narrador.